Somos un pequeño equipo de artesanos y amantes del Mediterráneo. Desde la selección en la orilla hasta el último nudo del móvil colgante, cada pieza pasa por nuestras manos con una idea clara: que el mar llegue a tu casa tal y como es.
Lo que empezó como una pequeña mesa en un mercadillo costero hoy es un taller que trabaja con recolectores de todo el Mediterráneo. Estos son los momentos que nos han traído hasta aquí.
2016
El primer cesto
Todo comenzó con una cesta de caracolas recogidas a mano durante un verano en la costa mediterránea. Las vendíamos en el mercadillo del pueblo, con una tarjeta escrita a mano explicando de qué especie era cada pieza. La gente no compraba solo la concha: compraba la historia.
2019
Taller propio
Abrimos un pequeño taller donde aprendimos a limpiar y tratar cada pieza sin dañar su superficie. Dejamos de revender conchas sueltas y empezamos a crear composiciones: marcos, terrarios de cristal y móviles colgantes. Fue el año en que entendimos que nuestro oficio era la artesanía, no solo la recolección.
2021
Red de recolectores
Formamos una red estable con pequeños recolectores locales que respetan los ciclos de reproducción y las normativas de protección. Cada pieza que llega al taller tiene un origen claro y una recolección sostenible. Ese año incorporamos el certificado de origen a todos nuestros envíos.
2023
Kits educativos
Lanzamos los kits educativos para que niños y adultos aprendan a identificar especies sin necesidad de arrancarlas de su hábitat. Cada kit incluye una guía ilustrada, muestras certificadas y consejos de conservación. Fue la forma de devolver al mar algo de lo que nos da.
Hoy
Cada pieza cuenta
No buscamos producir más, sino hacerlo mejor. Cada concha se selecciona una a una, se limpia con métodos naturales y se envía con instrucciones para que dure años. Nuestro catálogo sigue siendo pequeño a propósito: preferimos conocer cada pieza que vendemos antes que llenar estanterías sin criterio.
Lo que empezó como una pequeña recolección familiar en la costa mediterránea se ha convertido en un taller que cuida cada pieza. Estos son los momentos que han marcado nuestro camino.
2016 · El primer cesto
Con la ayuda de dos pescadores jubilados, seleccionamos nuestras primeras cien piezas. Sin taller ni catálogo, solo una mesa de cocina y muchas ganas de hacer las cosas bien.
2018 · El taller propio
Dejamos de depender de terceros para el lavado y la conservación. Incorporamos métodos suaves con agua de mar filtrada y secado a la sombra, que respetan el color original de cada concha.
2020 · La red de recolectores
Creamos acuerdos con pequeñas cooperativas de la costa valenciana y andaluza. Cada recolector sigue unas pautas de recogida responsable y recibe un pago justo por su trabajo.
2022 · El certificado de origen
Incorporamos un certificado que indica la especie, la zona de recolección y la fecha. Queremos que quien compra sepa exactamente qué tiene entre las manos y cómo cuidarlo.
2024 · Los kits educativos
Junto con una bióloga marina, diseñamos cajas didácticas con muestras reales, guías ilustradas y actividades para que niños y adultos descubran la diversidad del Mediterráneo.